En la conmemoración del Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, colectivos y familiares se congregaron en el predio conocido como La Gallera para inaugurar un mural conmemorativo que busca preservar el recuerdo de quienes aún faltan en casa.
Un punto de encuentro frente a la impunidad
El predio, vinculado históricamente a los crímenes cometidos por Santiago Meza López, alias “El Pozolero”, ha sido resignificado por la comunidad de buscadores. Fernando Ocegueda Flores, presidente de Unidos por los Desaparecidos de Baja California, destacó que este terreno se ha convertido en un refugio simbólico para sobrellevar el duelo colectivo.
“Es un día de dolor, es un día de sufrimiento, pero es un día también de conmemorar a nuestras personas que no hemos encontrado”, declaró Ocegueda Flores.
El activista enfatizó que el incremento constante de colectivos en la región es el reflejo de una problemática que no cesa. Asimismo, recordó la magnitud del lugar, donde se han recuperado cerca de 580 kilos de restos óseos, de los cuales una parte considerable sigue a la espera de peritajes genéticos para su identificación.
Arte para concientizar y acompañar
La obra mural, creada por el artista Javier Ramírez, busca aportar un sentido de dignidad al sitio. En el proyecto colaboró Paola Ovalles, investigadora de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC), quien subrayó la importancia de convertir La Gallera en un catalizador de empatía y solidaridad social hacia la causa de las familias.
Con la develación de esta pieza, las familias reafirmaron que La Gallera no solo representa el horror del pasado, sino también un bastión de resistencia para sostener la búsqueda de la verdad.

















(Fotos: Carlos Alegría / Border Zoom)
