La falta de energía eléctrica en distintas zonas de Tijuana, entre ellas Mariano Matamoros, ha complicado las noches para familias y pequeños comerciantes que dependen del servicio para enfrentar las altas temperaturas.
En los hogares, los cortes significan quedarse sin ventiladores y sin otras alternativas para refrescarse. Para algunas personas, incluso dormir dentro de casa se ha vuelto difícil.
Es el caso de Selene Victorino, quien tuvo que pasar la noche en su automóvil junto con su hija de cinco años, debido a que la vivienda no tenía electricidad ni ventilación.
La menor se encontraba enferma y había presentado vómito, diarrea y dolor de estómago. Ante el calor, su madre decidió permanecer en el vehículo con las ventanas abiertas.
“Anoche tuve que dormir en un carro porque pues no se puede dormir, sí, con la niña, porque ella estaba malita”, relató.
El automóvil tampoco contaba con aire acondicionado, por lo que ambas permanecieron durante la noche con las ventanas abiertas. La menor terminó con picaduras de mosquitos.
El calor también afectó a otros integrantes de la familia
La situación alcanzó también a la hija de 23 años de Selene, quien presentó golpe de calor y un incremento en la presión arterial, por lo que recibió atención médica.
La familia incluso consideró que permaneciera internada, pero finalmente regresó a casa. Este lunes tuvo que acudir a trabajar, pues en su lugar de empleo sí cuentan con aire acondicionado y electricidad.
“Ahorita se tuvo que ir a trabajar así, porque dice: ‘Si me quedo, está haciendo mucha calor, mejor me voy a trabajar que tienen aire, ahí sí hay luz’”, contó Selene.
La mujer explicó además que padece hipertensión, por lo que permanecer durante varias horas en una vivienda sin ventilación representa una dificultad adicional.
Comerciantes recurren a gasolina para poder trabajar
La falta de electricidad también ha golpeado a pequeños negocios de la zona.
Pedro, quien se dedica a la reparación de llantas, explicó que para mantener su actividad tuvo que utilizar un compresor de gasolina en lugar del equipo eléctrico que normalmente emplea.
El cambio representa un gasto considerablemente mayor, pero asegura que dejar de trabajar tampoco es una alternativa.
“Tenemos que trabajar, si no, no comemos. Pero sí, gastamos diez veces más de gasolina que con la luz”, señaló.
Para los comerciantes afectados, mantener abiertos sus negocios significa asumir mayores costos, mientras que suspender actividades representa dejar de obtener ingresos para sus familias.
Mientras continúan los problemas con el suministro eléctrico, habitantes de Mariano Matamoros piden que el servicio sea restablecido y que se revisen las condiciones de la infraestructura eléctrica para evitar que los cortes se prolonguen.







Fotos: Selene Reynoso / Border Zoom
