Para la familia de Beatriz Rojas, la colonia Guaycura dejó de ser solamente el lugar donde vivían. Durante 12 años, aquella vivienda fue el espacio donde crecieron sus hijos, compartieron con sus perros y construyeron, con esfuerzo, una vida que hoy intentan levantar nuevamente desde cero.
El pasado sábado 5 de septiembre, alrededor de las 4:20 de la tarde, Beatriz se encontraba sola en casa cuando percibió un fuerte olor a quemado. Al asomarse, una vecina le hizo señas para indicarle que el fuego ya avanzaba por la parte posterior de la vivienda.
Beatriz intentó cerrar la llave del gas y quiso regresar por su teléfono y algunas pertenencias, pero el humo comenzó a cubrir rápidamente el interior.
“Había demasiado, demasiado humo, picaba horrible”, recordó.
En medio de la emergencia también intentó regresar por su gato. Sin embargo, al darse cuenta de que las llamas ya habían alcanzado el techo, decidió salir y ponerse a salvo.
Los vecinos fueron los primeros en intentar contener el incendio con mangueras. Poco después llegaron elementos de la Policía, Bomberos, Cruz Roja y otras unidades de emergencia para combatir las llamas.
La estructura de la vivienda favoreció la rápida propagación del fuego. Madera, fibra de vidrio, alfombra y plafón terminaron consumidos en cuestión de minutos.
“Fueron 12 años que vivimos aquí. Fue mucho esfuerzo para poder construir un hogar en donde estuviéramos cómodos, construir un estilo de vida; prácticamente aquí crecieron mis hijos, mis perros”, relató Beatriz.
En aproximadamente 20 o 30 minutos, la vivienda quedó prácticamente reducida a cenizas. Documentos, muebles, ropa y los objetos necesarios para la vida cotidiana desaparecieron.
“No nos quedó más que lo que traíamos puesto ese día. Todos los documentos, todos los bienes, todo lo que nos permitía funcionar y vivir día a día se perdió por completo”.
Pero en medio de la pérdida también apareció la solidaridad.
Familiares, vecinos, amigos e incluso personas que nunca habían tenido contacto con la familia comenzaron a acercarse para llevar agua, productos de limpieza, bolsas para basura, escobas, jabón, cloro y otros artículos necesarios para comenzar a retirar lo que quedó del incendio.
Para Beatriz, esos gestos han significado mucho más que una ayuda material.
“Hay gente de buen corazón que no necesita tener un vínculo con nosotros para poder brindarnos algo de lo que ellos tienen”.
Ahora, una de las tareas más urgentes es retirar el escombro acumulado en el terreno. Amigos de sus hijos ya han participado en las labores de limpieza y se han realizado algunos viajes para sacar los residuos, pero todavía queda una cantidad importante de material.
La familia necesita principalmente una retroexcavadora o un camión tipo dompe que permita retirar los restos de la vivienda. También requieren palas, carretillas, bolsas y tambos para basura, mangueras, extensiones eléctricas y lámparas, ya que el inmueble permanece sin energía eléctrica.
Las mascotas también resultaron afectadas. Uno de los perros sufrió una cortada en una pata, mientras que una de las perritas presenta una lesión en la nariz. Por ello, la familia también solicita alimento para sus perros y arena para su gato.
Quienes deseen apoyar pueden acudir al domicilio ubicado en calle Cabo San Lucas número 18420, colonia Guaycura, donde la familia permanece durante el día realizando labores de limpieza.
También pueden comunicarse al 664-235-11-64.
Después de perder prácticamente todo lo que habían construido durante 12 años, Beatriz y su familia enfrentan ahora una nueva etapa: retirar las cenizas, atender a sus mascotas y, poco a poco, volver a construir un hogar.
Fotos: Carlos Alegría / Border Zoom










Fotos Carlos Alegría / Border Zoom
