Tijuana, Baja California.— Después de varios días de incertidumbre y dificultades para regresar a México, los integrantes del equipo infantil de futbol Leyendas Obeliz finalmente llegaron a Tijuana, donde protagonizaron un emotivo reencuentro con sus familias en el Aeropuerto Internacional de Tijuana.
Los menores habían viajado a Colombia para participar en una competencia deportiva, pero su estancia estuvo marcada por el terremoto registrado en ese país y las complicaciones que surgieron posteriormente para organizar su regreso.
A su llegada, familiares y amigos esperaban a los pequeños futbolistas con pancartas y mensajes de bienvenida. Entre abrazos, lágrimas y muestras de alivio, los jugadores volvieron a encontrarse con sus seres queridos después de varios días lejos de casa.
“Sentí una calma que me dio vida otra vez”
Para Chucky, uno de los integrantes del equipo, volver a ver a su familia significó recuperar la tranquilidad después de la experiencia vivida en Colombia.
“Sentí una calma que me dieron vida otra vez”, expresó.
Pantera también compartió la emoción de regresar a Tijuana después de casi dos semanas sin ver a sus familiares.
“Mucha felicidad porque fue casi dos semanas que no los había visto”, comentó.
Regreso dividido en distintos grupos
El regreso del equipo tuvo que realizarse en tres grupos debido a las dificultades para encontrar vuelos disponibles desde Colombia.
Uno de los grupos llegó a la Ciudad de México, otro a Monterrey y el primer bloque que logró regresar a Tijuana llegó procedente de Cancún.
El director técnico de Leyendas Obeliz, Juan León, reconoció que las complicaciones estuvieron presentes desde el inicio del viaje y que la situación obligó al equipo y a las familias a enfrentar distintos obstáculos.
“Siempre cuando hay dificultades después sí entendemos que es porque algo bueno viene. Desde un principio, al momento de partir de aquí, tuvimos muchas complicaciones”, señaló.
Familias asumieron gastos extraordinarios
Además de las dificultades para conseguir vuelos, algunas familias tuvieron que cubrir gastos adicionales para poder regresar a México.
Gustavo, padre de Pantera y quien acompañó al menor durante el viaje, explicó que, aunque recibieron cierto apoyo económico, algunos padres tuvieron que pagar por cuenta propia los vuelos de regreso.
“Ahorita hay papás que anoche, faltando dos minutos, compraron los vuelos de su dinero a 20 mil pesos; ahorita hay papás que tienen las tarjetas de crédito agotadas”, relató.
Finalmente, el regreso del equipo a Tijuana permitió que los menores volvieran a reunirse con sus familias después de una experiencia marcada por el deporte, la incertidumbre y las dificultades para regresar a casa.





Fotos: Selene Reynoso / Border Zoom
