Personas ciegas y con baja visión demostraron que las barreras físicas no son un límite para disfrutar de la montaña, al realizar un nuevo ascenso al Cerro Colorado de Tijuana como parte de un programa de entrenamiento de senderismo inclusivo.
Integrantes del Blind Hiking Team recorrieron los senderos con barras direccionales, cascos y el acompañamiento de otros senderistas, quienes fungieron como guías durante el trayecto.
Antes de comenzar el ascenso, el grupo se reunió en la Biblioteca del Capistrano para conocer las condiciones del terreno y definir las estrategias que utilizarían durante el recorrido.
Así funciona el senderismo inclusivo
Para avanzar por los senderos, la persona con discapacidad visual se coloca en medio de una barra direccional, mientras dos senderistas se ubican en los extremos para acompañarla.
Durante el recorrido, los guías describen las características del camino, como piedras, desniveles, pendientes y cambios en el terreno, permitiendo que la persona pueda anticipar los obstáculos y desplazarse con mayor seguridad.
Ericka Félix Ramírez, integrante de la asociación civil Alebrijes, explicó que desde hace cuatro años trabajan en el entrenamiento y acompañamiento de los integrantes del Blind Hiking Team.
Las prácticas se realizan de manera constante durante la semana y buscan que las personas con discapacidad visual no solamente puedan practicar senderismo, sino también desarrollar habilidades que fortalezcan su autonomía y seguridad en actividades de la vida cotidiana.
De recorridos sencillos a rutas de media montaña
Félix Ramírez señaló que la constancia de los entrenamientos ha permitido que los integrantes pasen de recorridos de menor dificultad a rutas de media montaña, además de fortalecer la convivencia con otros integrantes de la comunidad senderista.
Uno de los participantes es Juan Carlos Moreno Zúñiga, quien perdió la vista hace aproximadamente 20 años a causa del glaucoma y comenzó a practicar senderismo en 2014, precisamente en el Cerro Colorado, acompañado inicialmente por su perro guía.
Recordó que durante sus primeros recorridos llegó a sufrir algunas caídas, pero la experiencia lo motivó a continuar con la actividad.
Actualmente, considera que el senderismo también le permite desarrollar habilidades que utiliza en su vida diaria.
“Me ayuda mucho incluso en la vida diaria, porque te acostumbras a un manejo de pie más rápido, para las banquetas, escaleras”.
Celebran 900 ascensos al Cerro Colorado
El ascenso tuvo además un motivo especial: celebrar las 900 subidas al Cerro Colorado de Sergio Jáuregui, quien comenzó a recorrer esta montaña en 2015.
Desde entonces, Jáuregui ha mantenido la tradición de subir principalmente los martes y jueves.
Explicó que su interés por recorrer el Cerro Colorado surgió después de observar desde su lugar de trabajo a las personas que descendían de la montaña por las tardes, hasta que decidió comenzar a realizar los recorridos por cuenta propia.
La jornada reunió a la comunidad senderista de Tijuana alrededor de dos objetivos: abrir más espacios para que las personas con discapacidad visual puedan practicar deporte y fortalecer su autonomía, además de reconocer la trayectoria de Jáuregui, quien alcanzó 900 ascensos a esta emblemática montaña de la ciudad.










Fotos: Border Zoom
